Marguerite Youcernar
sábado, 1 de diciembre de 2012
Memorias de Adriano
sábado, 3 de noviembre de 2012
Quiera el pueblo votar.
La primera ley de sufragio universal en nuestro país rigió en la
provincia de Buenos Aires y fue obra del grupo rivadaviano en el poder allá por
1821. El proyecto del oficialismo establecía que todos los hombres libres
nativos del país o avecindados en él, mayores de 20 años, tendrían derecho al
voto. Sin embargo en el artículo 6 el proyecto establecía que además de tener
vedado el derecho al voto los menores de 20 años, también lo tenían los
analfabetos, los deudores fallidos, deudores del tesoro público, dementes, notoriamente vagos,
criminales con pena corporal o infamante, los domésticos a sueldo, jornaleros y
soldados. La justificación con respecto a estos últimos era que estaban bajo la
influencia del patrón y no tenían ideas propias. Frente a estos argumentos se expresó
el entonces legislador Manuel Dorrego al afirmar que lo mismo podría decirse de
los empleados públicos dependientes del estado o de los capitalistas
dependientes de los bancos a quienes la ley no les impedía ejercer el derecho
al voto.
Más tarde, hacia 1869, Juan
Bautista Alberdi, inspirador con sus escritos de la Constitución Nacional de
1853, afirmaba: “No puede rigurosamente
haber sufragio universal donde la universalidad de los sufragantes carece de
toda educación, de toda inteligencia en las prácticas del sufragio verdadero. (…)
Una multitud incapaz no tiene, no puede tener derecho propio. (…) Libres al
modo de los menores o los incapaces del orden civil, esas multitudes tituladas “soberanas”
elijen como elijen las mujeres o los menores de edad: lo que se les quiere
hacer elegir”. Expresaba Alberdi el pensamiento de los hombres de la
generación el ’80, que en tanto “dueños del país” iban a cuidar los intereses nacionales
aplicando el fraude patriótico. Existiendo una ley de sufragio universal, ellos
manipularían las elecciones mediante el fraude, para que las voluntades de esa “multitud
incapaz” no desvíe el camino de la buena senda elegida por los administradores
del granero del mundo. Una república oligárquica contra la que se pararon y
lucharon diversos sectores. La lucha contra el Régimen dio nacimiento a la UCR,
que con revoluciones, rebeliones armadas y con una política abstencionista
logró presionar al oficialista PAN para que debata una ley electoral que tras
un acuerdo con el presidente Roque Saenz Peña vio la luz en 1912: la Ley de
voto secreto, universal y obligatorio. Sin embargo su universalidad se limitaba
solo a los hombres.
Es así como llegamos a 1932
cuando se dio en el Congreso Nacional el debate sobre el voto femenino, una instancia
previa a la que posibilitó la sanción definitiva de dicha ley bajo el gobierno
peronista. La mayoría conservadora esgrimió su oposición a la posibilidad en
base a la tradicional imagen de la mujer en tanto “reina del hogar”. Las características
de la “naturaleza” femenina exigían limitar su participación política. De esta
manera el diputado Francisco Uriburu afirmaba en el recinto el 15 de septiembre
de 1932 que: “es frágil, sufre ondas
emociones, vive en cierto estado de inquietud que exige la protección del hombre…Inteligente
pero llena de emotividad y de sensibilidad puede sufrir la influencia del
orador de voz cantante…Y en esas circunstancias no la hacen apta para la
política, porque la razón de gobernar está subordinada al sentimiento que puede
inspirarle”. Según Uriburu posibilitar
el voto femenino: “… es fomentar la
disolución de la familia con gérmenes de anarquía: disminuir el poder marital
ya socavado por la acción económica de la mujer, es propender a la disminución de
los matrimonios, porque no seducirá al hombre constituir un hogar cuya
dirección no le pertenece”.
Ya en 1947 la oposición radical,
volvió a plantear el debate en términos de género, brindando una imagen de buen
ciudadano masculinizante. El diputado
Oscar López afirmaba en la Cámara el 9 de septiembre de 1947: “las mujeres fueron elementos sumisos para
los sueños de conquista de los gobernantes. Procuremos que no se repita eso. Ello
ha de ser obra de la cultura política y su alcance nos incumbe en primer término
a los hombres que hace años venimos entregando nuestra actividad política al
servicio del país. ”.
Finalmente llegamos a 2012, una
nueva reforma electoral le posibilita a los menores de 18 años, el derecho a
ejercer de manera voluntaria el derecho al voto a partir de los 16 años.
Argumentos opositores recurrieron a las ya mencionadas incapacidades de los jóvenes
para votar, a la posibilidad de la manipulación de su voto y a la necesidad de
que si se les otorga tal derecho debe ser también posible que un menor de 16
años pueda ir a la cárcel, como si el derecho al voto se vinculara con la imputabilidad.
Como afirma Romero en “Las ideas política en la Argentina” desde la época de la
colonia dos tradiciones políticas conviven en nuestro país, una conservadora y
otra progresista, la primera renuente a las transformaciones y asociada a los
sectores establecidos de la sociedad y la segunda vinculada a las luchas
reivindicativas de derechos. Como afirmo la presidenta Cristina Fernández de
Kirchner: “Hay argentinos que tienen más derechos que en el día de
ayer, tenemos que festejar. Promulgamos la ley del voto optativo para jóvenes
de 16”.
viernes, 28 de septiembre de 2012
Cacerolazo en Nueva York
A propósito del cacerolazo organizado frente al Hotel donde se hospedó la Presidenta Cristina Fernandez de Kirchner para asistir y exponer en la Asamblea Anual de Naciones Unidas, recuerdo el siguiente diálogo entre el entonces Coronel Perón y el embajador de los EEUU:
En 1945, el coronel Perón recibió al embajador de Estado Unidos, Spruille Braden, quien le llevó también una suerte de "pliego de condiciones" y terminó su ofrecimiento diciendo: “Créame señor presidente, que si usted hace todo esto será muy bien considerado en mi país”. El coronel Perón le contestó: “Vea señor Embajador: a mi no me interesa ser muy bien considerado en su país al costo de ser un hijo de puta en el mío”.
domingo, 16 de septiembre de 2012
La Revolución Fusiladora
El 16 de septiembre de 1955 se derrocaba al Gral. Juan Domingo Perón. Sectores civiles y militares, opositores al gobierno se confabulaban para interrumpir el gobierno constitucional que había sido avalado mayoritariamente en las urnas. El carácter del gobierno iniciado tras del golpe fue revanchista y antipopular. Al "Ni vencedores, ni vencidos" de Lonardi, siguieron los fusilamientos de José León Suarez, el ingreso de Argentina al FMI y la proscripción y persecución del justicialismo.
Como afirmara Arturo Jauretche: "Ignoran que la multitud no odia, odian las minorías, porque conquistar derechos provoca alegría, mientras perder privilegios provoca rencor".
domingo, 2 de septiembre de 2012
Ustedes no son de fiar
En el contexto de la crisis económica que afecta a España, el parlamentario por el País Vasco, Sabino Cuadra, referente de la Izquierda en Nafarroa, tiene una intervención interpelando a la clase política española. Palabras que se ajustan a la clase dirigente que busca salvar a los que mas tienen en desmedro de sus pueblos, que aplican recetas comprobadamente erróneas de los organismos internacionales de crédito. Las palabras del diputado se aplican a Rajoy, pero también a Zapatero, Berlusconi, Sarkozi, Bush, De la Rua, pero también a los que postulan los valores del Consenso de Washington como verdades dogmáticas.
“Ellos no tienen dinero, ni juegan en la bolsa ni en la
cica, ni tienen sus dineros escondidos en los paraísos fiscales y a pesar de
todo esto, esta gente es la que está pagando el pato de esta crisis. Está
sufriendo la subida del gas, de la electricidad, del iva, todas las subidas
para ellos. Los recortes del desempleo y de las prestaciones sociales. Se están
convirtiendo gracias a este gobierno en el chivo expiatorio de todos los despropósitos
y chanchullos de una clase empresarial y bancaria que hemos padecido durante
los últimos 12 años, y las culpas se están compartidas. Si estuviera aquí hoy el
señor Rajoy, que debiera estar dando la cara le podría recordar algo que dijo: “Lo
que yo no llevo en mi programa – dijo – no lo hago”. Pues bien señores del gobierno
ustedes mienten más que hablan, no tienen palabra alguna, no son de fiar, y de
ustedes no se fían siquiera en Europa. Porque ustedes son la personificación de
aquello que dijo Groucho Marx: “Estos son mis principios, si no les gustan
tengo otros”. Ustedes no son de fiar. Lo suyo es un gobierno franquicia, es un
protectorado. Un protectorado de la Alemania de Merkel, de los EEUU del FMI. Si
nosotros fuéramos españoles, que no lo somos, estaríamos avergonzados de este
gobierno. Muy avergonzados. Porque únicamente su patriotismo llega hasta donde
llegan las finales de futbol a las que va Rajoy. Las corridas de toros. El patriotismo de
ustedes no pasa de ahí.”
Sabino Cuadra
© Noticiero Visión Siete/ TV Pública/ Argentina
viernes, 31 de agosto de 2012
La mala educación
Una nueva noticia sobre una madre
que golpeó a directivos de una escuela me motivó a escribir la siguiente reflexión.
Hace un par de semanas también se conoció el fallo de la Justicia sobre la
condena a la madre que agredió a un director de escuela. Esto me lleva a pensar
que algo está más que mal. En mi experiencia al frente de una escuela
secundaria puedo decir que las pocas faltas de respeto que sufrí, vinieron de
los ciertos padres (digo ciertos, porque
otros son verdadero ejemplo de crianza en sus hijos) y nunca de un alumno. Violencia verbal, faltas
de respeto, cuestionamiento constante a las pautas de exigencia e inclusive
algún empujón, cuando quise evitar que una madre golpeara a su hijo en la
puerta de la escuela, es a lo que me refiero. Y esto puedo decirlo no solo
porque lo viví, sino también porque es motivo de reflexión y charla con
colegas, que ocupan y han ocupados puestos en la educación por más de 20 años. Está
claro que vivimos en una sociedad que se transforma de manera veloz y alienante,
que en muchos casos los adolescentes no son entendidos, por la siempre
existente brecha generacional que hoy se hace cada día más ancha y que la
escuela como institución, si bien resiste los embates de las coyunturas
políticas, habiendo cargado en sus hombros el peso de ser casi el único
contacto, el último escalón de la presencia del estado en la fatídica década
del ’90, está en crisis. También es cierto que ciertos docentes no están a la
altura de las circunstancia, esto también lo pude ver desde mi rol, ya sea por
la falta de preparación de los mismos, la baja calificación que otorgan ciertos
institutos terciarios o la carencia de vocación. Hay actitudes reprochables y
esto forma parte de otro debate. Sin embargo sea por lo que fuere el reclamo,
no deben perderse las pautas básicas de respeto y convivencia. Como pedagogos
enseñamos a los hijos, no somos docentes de padres. Y debemos remarcar una vez más
que los primeros educadores son los progenitores. Tapando y encubriendo ciertas
situaciones, los padres no hacen otra cosa que perjudicar a sus hijos, ya que
no se los prepara bien para la salida al mundo – de los estudios superiores o
del trabajo. Es normal que los adolecentes, no todos, quieran hacer el menor
esfuerzo y a veces falten la verdad para cubrirse, lo que no está bien es que
estas actitudes sean apoyadas por los padres. Para una educación democrática,
crítica y hasta libertaria son necesarias pautas y normas, límites. Jerarquicemos
la profesión, volvamos a respetar al docente. A principios de siglo los periódicos
cubrían como noticia la llegada de un nuevo docente a un pueblo, en muchos
casos si provenía de Buenos Aires lo recibí el intendente, como si llegará una
autoridad. No pido tanto, simplemente que se deje de golpear a quienes
desempeñan su trabajo, que consiste nada más ni nada menos en la educación de
nuestros hijos.
viernes, 17 de agosto de 2012
El Medio Pelo
"...que un señor defienda sus 10 millones de dólares y sus hectáreas en la Pampa Húmeda es muy razonable; ahora, que un tipo que no tiene ni una maceta razone igual es una idiotez atómica. ¿Por qué sucede esto? Porque a nadie le importa más que sus propios intereses y esto es menemismo líquido".
Alejandro Horowicz
"La Sociedad debe construir el camino"
Revista Acción, Agosto 2012
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